Cartagena Negra

Cartagena Negra

viernes, 22 de septiembre de 2017

CRÓNICA DE LA TERCERA EDICIÓN


CARTAGENA NEGRA
SEPTIEMBRE 2017

         Con una asistencia media por día que rozó las doscientas personas finalizó la tercera edición de las jornadas de literatura negra y de misterio de Cartagena Negra. Ese número ha demostrado, un año más, que la variedad de actividades programadas ha resultado uno de los principales aciertos de las jornadas.



         La propia alcaldesa de la ciudad, Ana Belén Castejón, fue la encargada de inaugurar esta edición en la sede del Auditorio El Batel, el martes 5 de septiembre, con unas palabras llamadas a defender la cultura en cualquiera de sus manifestaciones, al tiempo que se comprometía a seguir apoyando iniciativas como ésta; tras ella, el Director de Contenidos, Francisco Marín, dio un segundo pistoletazo de salida con la lectura de un manifiesto titulado “Palabas contra la barbarie”, en el que se defendía la literatura como la mejor de las opciones para frenar el terrorismo, cuyo último golpe acababa de sufrir la ciudad de Barcelona.

         La jornada inaugural finalizó con la presentación de la antología de relatos negro-criminales Cartagena Negra, primera de estas características que es alumbrada bajo el auspicio de un festival de género negro, y en la que 23 autores han colaborado con un relato negro cuya acción debía transcurrir por las calles de Cartagena. La edición ha sido posible gracias a la participación del Ayuntamiento y a la buena disposición de la editorial La Fea Burguesía. Como colofón, se inauguró la exposición de Collage Noir, a cargo de la Sociedad de Collage de Cartagena, y a continuación se celebró un pequeño cóctel de bienvenida, patrocinado por la empresa InmoQuality.


        La segunda jornada tuvo un inicio muy peculiar, con la actividad Menudos Detectives Menudos, a cargo de VDreams, que preparó un magnífico juego de pistas e investigación en el que participaron una veintena de pequeños que tenían que encontrar una serie de objetos escondidos en la librería Santos Ochoa y sus alrededores. A continuación se celebró el primero de los aperitivos negros, en El Vinagrillo, que corrió a cargo del cocinero y escritor Xabier Gutiérrez, quien ilustró a los asistentes acerca de sus dos pasiones: la cocina y la literatura.

         La tarde se animaría con la presentación de la novela Flor seca, de Graziella Moreno, y la celebración de otros dos encuentros con sendos clubes de lectura, a cargo del propio Xabier Gutiérrez y María Oruña, encuentros que son posibles gracias a la labor de la Red de Bibliotecas Municipales de Cartagena, con Mari Carmen Rodal a la cabeza. Los tres autores cerraron con una interesante mesa redonda en la que se habló de las diferentes características de sus personajes, todos ellos pertenecientes a las fuerzas del orden. Las cañas negras de Míster Witt, como siempre, permitieron un mayor acercamiento de los tres autores con un buen número de lectores.
 
         Para la mañana del 7 de septiembre, Clara Peñalver inició su taller de escritura policiaca, del que durante dos días pudieron disfrutar una decena de participantes. El aperitivo negro del día corrió a cargo de Susana Hernández, y se celebró en Casas del Rey, donde autores y público fueron acogidos con una calidez extraordinaria. Y gracias a actos como éste los asistentes pudieron tomar fuerzas para una tarde muy intensa.

         Por un lado se celebró la mesa redonda Crimen en el sudeste, en la que participaron varios autores regionales que están despuntando en los últimos tiempos en el género negro: Víctor Mirete, Cristóbal Terrer, Pedro Martí, Francisco José Segura, Carlos Dosel y Alfonso Gutiérrez Caro. Al mismo tiempo, tres clubes de lectura se repartieron la presencia de José Mª Espinar Mesa-Moles, Montse Sanjuan y Susana Hernández, y Francisco Marín presentaba, en la librería Santos Ochoa, la última novela de Joaquín Llorens, Crímenes de lesa majestad.
 
         Después, el mal planeó sobre las asistentes en la consiguiente mesa redonda en la que se habló de si dicho mal se puede heredar, o se puede nacer con él, o si por el contrario se va adquiriendo debido a causas externas. Una mesa inquietante de la que el público se desquitó en Míster Witt con la magnífica celebración de una charla-concierto en la que Santiago Álvarez, que compatibiliza su labor de escritor con la de guitarrista, dio un interesante repaso por la historia de algunos clásicos del rock.

         El viernes nos regaló la intervención de Chema Gil, uno de los mejores especialistas en yihadismo que tenemos en España, y que no tuvo reparos en hablar sobre un tema delicado en los últimos tiempos. El aperitivo negro corrió a cargo de David Jiménez El Tito, que volvió a su Cartagena natal celebrando también la aparición de su nueva novela, Inspector Solo, y prologó así la presentación que se realizaría por la tarde en Santos Ochoa, la de la novela Sucios y malvados, de Juanjo Braulio.

 
         Otros dos clubes de lectura, protagonizados por Julio César Cano y el propio David Jiménez, dieron paso a la mesa redonda en la que los tres, acompañados de la escritora Anabel Botella, hablaron de la identidad mediterránea en la novela negra, si es que realmente existe algo así, capaz de caracterizar la prosa de estos autores.

         Antes, Javier Olivares y Sagar Forniés hablaron de las relaciones que se dan entre literatura y cómic, mostrando una vez más el talante de este festival por acercar al público otras manifestaciones que van más allá de lo meramente literario. Para finalizar, Míster Witt acogió la primera edición del concurso de microrrelatos en vivo “Deje aquí su sombrero”, una modalidad que mezclaba la creación literaria y la lectura interpretativa de la misma, y de la que resultó ganador Juan Pons con su texto Puro teatro. Los autores presentes en la velada ejercieron de jurado y le concedieron el premio que patrocina el Hotel Los Habaneros.

         Para la jornada de clausura, el programa fue realmente intenso, durante la mañana, Jon Arretxe y María José Moreno hablaron de sus series de novelas, la de Touré en el caso del autor bilbaíno y la Trilogía del mal, a mano de la autora cordobesa. Una velada que se inició con la exposición del colectivo de dibujantes urbanos Cuatro Gatos y en la que pasamos de la crítica social al tratamiento del mal y sus consecuencias psicológicas y hasta psiquiátricas, y cuyo complemento corrió a cargo de Toni Hill, que hizo disfrutar al público en el último de los aperitivos negros, celebrado esta vez en Míster Witt.
 
         La tarde no iba a ser menos, el joven José Fernández pronunció una conferencia que ahondaba en la Barcelona de Pepe Carvalho mientras en la librería Santos Ochoa se presentaba la novela Dos cuarenta y nueve, para finalizar de nuevo en El Batel con la última de las mesas redondas, de la que formaron parte el citado Toni Hill, Rafa Melero y Pere Cervantes, que departieron junto a Francisco Marín acerca del panorama noir que se respira en Cataluña.

         Ya sólo quedaba la clausura que, como no podía ser de otra manera, se celebró en Míster Witt, donde se proyectó la cinta ganadora del concurso de cortometrajes negros, cuyos finalistas pudieron verse antes de las mesas redondas de la semana, y que correspondió a la titulada Los Ángeles 1991, de Mac&Zac, o lo que es lo mismo, Miguel de Olaso y Bruno Zacarías, que al vivir en Estados Unidos enviaron un vídeo agradeciendo la concesión del premio.
 
         



Pero faltaba el galardón más importante, la entrega del I Premio de Novela Cartagena Negra, que ha recaído en Rafa Melero y su novela Ful. Emocionantes fueron las palabras del autor al recogerlo y recordar a su madre, justo antes de que Francisco Marín echara el cierre a esta edición tras emplazar al público al próximo septiembre para seguir sorprendiendo con las cuartas jornadas.

         Es justo agradecer su colaboración a todos los que han hecho posible estas jornadas, David Martínez Noguera, Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Cartagena, principal organizador. InmoQuality, José Díaz e ISEN Centro Universitario, que han actuado como patrocinadores. Y los colaboradores: Hotel Los Habaneros, diario La Opinión, Judit Centro de Formación, Auditorio El Batel, Red de Bibliotecas Municipales de Cartagena, Librería Santos-Ochoa, Míster Witt Cafetería, El Vinagrillo, Casas del Rey, Gatos USK y Sociedad de Collage de Cartagena.

         

De agradecer fueron también las visitas que recibimos desde Granada, con la presencia de Kika Sureda y Anxo Do Rego, así como la de Charo González Herrera, incombustible seguidora que llegó desde Barcelona, y Jesús Zaplana, que vino desde la madrileña ciudad sin mar. Y por supuesto, es preciso señalar al grupo humano que está tras las bambalinas preparando estas jornadas, comandados por Francisco Marín: Ana Ballabriga, Manuel Acosta, Belén Carrascosa, Salvador Martínez, Susana Figuerola, Baltasar Ramos, Mateo Ripoll, Aniceto Valverde y quien firma esta crónica. Todos seguiremos en el empeño de hacer de Cartagena Negra un festival cada vez más completo.

 

Antonio Parra Sanz



SANTIAGO ÁLVAREZ EN EL DIARIO LA OPINIÓN

Santiago Álvarez: "Todavía nos cuesta leer a autores de aquí, y el reto es revertir esa situación"

"Mirar fijamente al género a menudo causa una miopía de la que los grandes clásicos nos pueden curar", asegura

08.09.2017 | 04:00
El escritor Santiago Álvarez. 
Con motivo del ciclo Cartagena Negra, LA OPINIÓN publica un cuestionario con los autores participantes. Hoy, en la última entrega de este serial, quien habla es este escritor murciano –aunque afincado en Valencia–, Santiago Álvarez, que anoche desveló 'Los secretos del rock' en una charla-concierto en Mister Witt Café.
¿Qué es para usted una buena novela negra?

Una novela negra casi siempre oculta una pregunta, algo que precisa de cierta explicación. Puede tratarse de la búsqueda del culpable de un delito, de una motivación psicológica o bien de una explicación a algún aspecto de nuestra sociedad. Más que las preguntas, la altura de las respuestas que ofrezca o sugiera una novela es lo que determinará la altura de una novela negra.
¿Cuáles serían sus personajes y autores negros favoritos?
Por encima de todos los autores del género sitúo a Jim Thompson, que es terriblemente moderno y cuyo manejo de la psicología criminal siempre me ha deslumbrado. En cuanto a personajes, me cuesta quedarme con uno en concreto, prefiero el tono narrativo a los personajes. Creo que lo importante es tener algo que contar; los personajes no son más que maravillosos medios técnicos para llevar a cabo este objetivo.
¿Se ha sentido atraído por este género desde siempre?
Siempre me gustaron las novelas de misterio, pero por el camino me he asomado a otros géneros y a los clásicos. Creo que es necesario tener una amplia visión de la literatura para poder apreciar un género en particular. Mi visión no está circunscrita a ningún género. Pero sí que es cierto que el noirposee un magnetismo, un recorrido por las pulsiones negativas de los seres humanos, que que siempre me ha interesado.
¿Qué opina de la expansión que vive en España este género?
Bueno, hay quien dice que el boom de la novela negra en España no es tal, que es una moda propiciada por las editoriales para vender lanzamientos (sobre todo internacionales) que mantengan a flote sus colecciones. No lo sé. Es cierto que hay más festivales y más autores de novela negra españoles que nunca, pero el nivel de ventas de estos es inaceptable, incluso para sus grandes exponentes. La mayoría de los lectores leen novelas de autores extranjeros, que vienen precedidos por un supuesto éxito (no siempre cierto) en sus países de origen. Todavía nos cuesta leer autores de aquí, y el reto es revertir esa situación. Si la novela negra retrata la sociedad contemporánea, son los autores de aquí quienes mejor retratarán la nuestra.
¿Cuáles son sus armas y métodos preferidos a la hora de matar?
Los que se adaptan mejor a los temas, a la situación y a los personajes que forman parte de la historia. Mis caprichos como creador son irrelevantes. Mi trabajo consiste en averiguar qué necesita la historia que quiero contar. Y eso incluye –y de manera muy especial– a la muerte. Es tremenda la frivolidad con la que se trata la muerte en la ficción actual.
Elija algún personaje real para quitar de en medio y justifique el crimen, claro.
No soy capaz de desear la muerte de personas reales, ni tan siquiera en la ficción. Veo una pérdida de tiempo descargar los propios deseos para ajustar cuentas con la realidad. La realidad siempre va por delante de nosotros, es inútil pelear con ella. Pero podemos fabular, crear mundos paralelos que hablen de manera distorsionada del nuestro. En las novelas de Mejías, por ejemplo, jamás sabrás si me refiero a algún personaje real. En sus novelas la música y el cine están muy presentes, ¿son los mejores complementos?
Depende de la novela. Yo creo que la forma debe adaptarse al contenido, y no al revés. En mi caso, Mejías es un tipo que vive en el pasado como un Humphrey Bogart moderno, enfrentado continuamente con un presente que odia y un mundo demasiado deprisa y donde no desea vivir. La música y el cine del pasado me ayudan a reforzar esa carga melancólica.
¿Qué hace a Mejías tan especial como para protagonizar una serie?
Un personaje como Mejías, detective de gabardina anclado en el pasado, que es una parodia de sí mismo, roza el cliché estereotipado. Creo que el error hubiera sido tratarlo de manera dramática, sin rastro de comedia. Creo que la clave para que Mejías funcione es el humor, que viaja entre la ironía y lo delirante, y que es vital para acompañarlo en la manera descabellada en que se enfrenta a este mundo que odia.
Usted dirige Valencia Negra, ¿realmente hay cancha en el país para tantas jornadas del género o se está sobrecargando al lector?
En Francia, por ejemplo, hay muchos más festivales que en nuestro país. Los festivales intentan acercar la cultura a sus ciudadanos, así que no veo el inconveniente en que haya muchos (ahora mismo, algo más de 30). El problema es que esto se convierta en una moda pasajera, que en diez años, por ejemplo, las editoriales hayan puesto de moda otro género y los ayuntamientos dejen de apostar por estos festivales. Estamos ante una oportunidad histórica para ver si somos capaces de que esta red de festivales perdure en el tiempo, cree una nueva generación de lectores y se transforme en un fenómeno natural en todo el territorio.
¿Cuándo volverá Mejías?
Tras dos aventuras muy intensas que me han dedicado mucho tiempo y planificación ( La ciudad de la memoria y El jardín de cartón), creo que es el momento de que Mejías deje paso a otras historias que tengo en mente, de las cuales poco puedo decir. Lo que sí es cierto es que Mejías regresará en algún momento.
Ofrézcale algún consejo al lector de novela negra.
Los superventas, muy a menudo, no son las mejores novelas. Hay que bucear más y buscar autores que, aunque no aparecen en todas las revistas ni en las listas de éxitos, ofrecen un tesoro que hay que paladear. ¿Quieren nombres? Daniel Woodrell y Ramiro Pinilla son, por ejemplo, dos grandes tapados. Y, sobre todo y más importante: no solo hay que leer novela negra. Mirar demasiado fijamente al género a menudo causa una miopía de la que grandes clásicos y otros géneros nos pueden curar.

GRAN INAUGURACIÓN

Cartagena vuelve a ser escenario para un crimen

La tercera edición de las Jornadas de Novela Negra, Policiaca y de Misterio se inauguró ayer en El Batel con Esteban Navarro como primer invitado

06.09.2017 | 04:00
Cartagena vuelve a ser escenario para un crimen
Momento de la ´Conversación negra´ con Esteban Navarro. 

Las sombras se endurecieron ayer en Cartagena. Cada rincón, cada callejuela, escondía crímenes de amarga resolución; cada página en blanco se tornaba en víctima potencial, y El Batel, en una guarida de maleantes, ladrones de medio pelo, asesinos y turbios y enigmáticos detectives. Todo lo dicho, por supuesto, encerrado en la prisión de la mente y solo materializado a través de la tinta de una treintena de escritores de todo el país que eligieron en el noir el género a destripar.
Ayer comenzaron –y ya van tres años– las Jornadas de Novela Negra, Policiaca y de Misterio de la ciudad portuaria, más conocidas como Cartagena Negra, con un acto que discurrió íntegramente en El Batel y que se inició con la intervención de la alcaldesa de la ciudad, Ana Belén Castejón, y Francisco Marín, director del festival. Además, el evento también sirvió para presentar en sociedad la I Antología de Relatos Cartagena Negra, que recoge 23 textos de autores de ámbito nacional y una muestra de autores regionales que han ido pasando por el festival en anteriores ocasiones. Esta colección de relatos ya está disponible y tiene un coste de diez euros.
Pero incluso antes de hablar de su libro, el festival dio paso a la acción, y lo hizo con el primero de sus invitados. El moratallero Esteban Navarro fue el protagonista de la primera 'Conversación negra' entre escritor y lectores; el primero, como se ha señalado, de una treintena autores entre los que se encuentran Xabier Gutiérrez, Graziella Moreno, Carlos Dosel, Pedro Martí, Montse Sanjuán, Juanjo Braulio, Jon Arretxe o incluso el Premio Nacional del Cómic Javier Olivares; autores que pasearán por Mister Witt Café, el Batel y la librería Santos-Ochoa hasta el próximo sábado, cuando tenga lugar la clausura del festival y la entrega del Premio de Novela Cartagena Negra a Rafa Melero por su libro Ful.
Este año, la presencia de las fuerzas del orden, el tratamiento del mal y el género negro producido junto al Mediterráneo constituirán las tres líneas temáticas principales en torno a las que girará el festival, que ya se ha hecho con un lugar de renombre en el panorama nacional. También habrá espacio para la música y el mundo del cómic o para el audiovisual en forma de cortometrajes.
En esta edición se buscará, además, una mayor implicación del público mediante la organización de actividades lo más atractivas posibles como un Taller de Escritura Policíaca impartido por la escritora Clara Peñalver, el Concurso de Microrrelatos Negros en vivo 'Deje aquí su sombrero' –cuyo requisito indispensable para poder participar consistirá en acudir portando este complemento, y que tiene un premio para el ganador de una cena para dos personas y una noche de hotel en Los Habaneros– o 'Menudos detectives menudos', pensado para los más pequeños.
La noche terminó con la inauguración de la exposición Collage Negro, a cargo de la Sociedad de Collage de Cartagena. Más de sesenta artistas internacionales y más de setenta obras que muestran las diferentes visiones del género noir para sus respectivos autores.

RUBÉN CASTILLO Y LA ANTOLOGÍA CARTAGENA NEGRA

Cartagena se viste de negro

Esta tarde se presenta en El Batel una antología que recoge en sus páginas veintitrés relatos firmados por algunos de los autores más cercanos al festival

05.09.2017 | 04:00
Cartagena se viste de negro
No es necesario ser un experto en literatura para constatar el auge que está experimentando el género negro en España desde hace algo más de una década. Desde Gijón hasta Barcelona, desde Getafe hasta Castellón, desde Aragón hasta Cubelles, las reuniones de escritores que trabajan en ese ámbito se han convertido en un fenómeno que atrae la atención de editores, curiosos, lectores y medios de comunicación.
En Cartagena, gracias al impulso de un equipo formado por Francisco Marín Pérez (director de contenidos), Salvador Martínez (diseño gráfico), Manuel Acosta (redes sociales), Aniceto Valverde (audiovisuales) y Antonio Parra Sanz (coordinación literaria), se celebran desde hoy, y hasta el próximo sábado, las III Jornadas de Literatura Negra, Policíaca y de Misterio. Por las dos primeras ediciones ya habían desfilado nombres tan conocidos como los de Víctor del Árbol, Lorenzo Silva, Jerónimo Tristante, Carlos Salem o Clara Peñalver, que permitieron que la ciudad portuaria se incorporase con fuerza al panorama negro nacional.
Ahora, para dotar al evento de un aire distinto en su edición de 2017, la editorial La Fea Burguesía ha decidido sacar a la luz el volumen Cartagena Negra, donde se reúnen veintitrés propuestas narrativas a lo largo de más de trescientas páginas, con las que los aficionados al género tienen asegurada una buena dosis de crímenes, enigmas, infamias, ajustes de cuentas, mezquindades...
La diversidad de enfoques y el amplio abanico temático enriquece la antología de un modo extraordinario: sorpresas finales, relacionadas con el lugar de los hechos (Nieves Abarca); humor perverso o macabro, finamente expuesto (Ana Ballabriga); psicopatías que provocan un súbito espeluzno en los lectores (Claudio Cerdán); ambientes claustrofóbicos, en los que parecería casi imposible construir un relato (Alfonso Gutiérrez Caro); muertes que se producen en una mercería (Paco López Mengual); ejecuciones tan detalladamente brutales que llegan incluso a producir arcadas (Víctor Mirete); venganzas matrimoniales trufadas de rencor (Graziella Moreno); relatos que parecen anticipar –y el tiempo dirá si nos equivocamos– una novela futura (Antonio Parra Sanz); cuentos criminales que se desarrollan teniendo la propia Semana Negra de Cartagena como fondo (Estela Chocarro, Pablo de Aguilar, Joaquín Lloréns); asesinos inesperados, que se revelan al final con mano maestra (Pedro Martí, Mónica Rouanet); ajustes de cuentas sepultados por el paso del tiempo (Ginés Sánchez); persecuciones nebulosas en mitad de la noche (Rubén F. Uceda); textos de gran dureza y a la vez de gran lirismo (Juan Soto Ivars); hermanos que vengan afrentas a la usanza de Calderón de la Barca (Manuel Moyano); páginas donde se aborda el desequilibrio mental, con sus particulares matices (Empar Fernández, Cristóbal Terrer Mota); atracadores sexagenarios y en paro, que protagonizan tramas más complejas de lo que parecía (Rafael Guerrero); turbios asuntos de drogas, que se mezclan con una amistad antigua (Santiago Álvarez); y, cómo no, algunos memorables sicarios, quienes unas veces se verán moderados por la cobardía o la sorpresa (David Jiménez el Tito) y otras veces serán burlados por pelirrojas de insinuante voluptuosidad (Jesús Zaplana).
Este resumen, por supuesto, no trata de sintetizar las virtudes del tomo, sino que pretende tan sólo mostrar cómo sus páginas incorporan argumentos, personajes, escenografías y variantes criminales para todos los gustos, por lo que resultan un prontuario excelente del actual género policíaco y criminal en España. Quienes ya sean amantes de la narrativa negra lo encontrarán sólido, variado y memorable. Quienes, por el contrario, experimenten por este tipo de literatura una simple curiosidad aún no convertida en ansia lectora, permítanme un consejo: háganse con este libro.

SAGAR FORNIÉS EN EL DIARIO LA OPINIÓN

Sagar Forniés: "Los tópicos los maneja el guionista; el dibujante los ha de disimular"

Le diría a todo aquel que se acerque a este mundo con una intención profesional que huya, que huya todo lo rápido que pueda. Pero esto es una carrera vocacional, no se puede aconsejar eso», asegura el autor

05.09.2017 | 04:00
Sagar Forniés: "Los tópicos los maneja el guionista; el dibujante los ha de disimular"
Con motivo del ciclo Cartagena Negra, que tendrá lugar en la ciudad portuaria entre el 5 y el 9 de septiembre, LA OPINIÓN publica un cuestionario con los autores participantes
P ¿Cómo se definiría a sí mismo?
R Creo que los dibujantes somos siempre los peores para definirnos. Pero me gusta el término ´dibujante´; no soy solo autor de cómics, ni soy solo ilustrador.

P Como autor de cómics ha trabajado el género negro. ¿Cómo se prepara una obra noir? ¿Hay mucha realidad en ella o es pura convención?
R Cuando empecé con Sergi (Álvarez) estaba totalmente virgen en el género. Creo que aprendí mucho con él en nuestros primeros trabajos, vi muchas películas y leí todos los cómics del género posibles (Torpedo, 100 balas, etc.). Cuando llegué a trabajar con Ramón de España y Andreu Martín sus propuestas eran más cotidianas y sus entornos más cercanos; yo, además, llevaba un tiempo adentrándome en el dibujo in situ, y aproveché ese realismo para unificar un poco las dos cosas. Es posible que haya mucha convención, pero lo desconozco. Igual me equivoco, pero creo que los tópicos los maneja siempre el guionista, y el dibujante los ha de disimular.

P ¿Qué hace grande a un cómic?
R Soy de la opinión de que un gran cómic siempre se da gracias a un gran guion. Solo así –por lo menos a mí– me pueden entrar ganas de releerlo. El dibujo es un gran complemento que ha de estar al servicio del guion, pero es labor del guionista transcender. 

P Hay quien dice que en España el cómic vive una edad de oro. Otros señalan que es de oro para el lector y de latón para los autores. ¿Cómo ve el medio?
R Pues ahora mismo estoy empezando a trabajar en Francia y creo que es la primera vez que he podido usar la palabra ´trabajar´ relacionada con el cómic. Como en todo, cada uno opinará en función a cómo le vaya, y lo normal es que en prensa opinen aquellos que les va bien, así nos va bien a todos. 
Creo que la edad de oro para el autor llegó con la presencia de las revistas en los kioskos. Para el lector, es más difícil opinar, porque hay más variedad y calidad en unos productos y menos en otros. En mi caso, como lector, lo que agradezco ahora –que no pasaba antes– es que puedo conseguir todo cómic que me interese, y puedo estar mucho más enterado antes de hacer una inversión de cada novedad o reedición que sale al mercado.

P Usted es, a su vez, un gran sketcher. ¿En qué consiste el urban sketching? ¿Nos recomienda algún sketcher notable? ¿Hay una relación directa entre su obra como sketcher y su obra como narrador?
R El sketching es algo muy viejo, que consiste en salir a la calle con una libreta y dibujar todo aquello que te llama la atención. Se hace desde que el hombre comenzó a explorar el mundo y tenía que concretar de alguna manera aquello que se encontraba en el camino. Pero este movimiento que vivimos ahora se debe a la posibilidad de compartir toda esa información en las redes sociales. Al igual que la idea de dibujar de forma grupal. Y luego compartir resultados y conocimientos, ¿por qué no?
Entré en el mundo del sketching solo, sin saber que más gente lo practicaba. Gracias a Enrique Flores, conocí a los urban sketchers y todo el movimiento en redes que eso supone. Y me hice amigo de gente como Lapin o Inma Serrano aquí en España. Pero por mi proximidad al cómic los sketchers que más me gustan son los vinculados al cómic. Benjamin Flao, Nicolas de Crecy, Cyrill Pedrosa, Christophe Blain, James Jean, Lorenzo Mattoti o, últimamente, Andrea Serio.

P En Cuentas pendientes, arte y crimen se cruzan en un niño muy especial. ¿Cómo se documentaron para el personaje?
R Pues esta pregunta la debería responder Sergi. Yo como antiguo estudiante de Bellas Artes no quería ni entrar en el tema del arte. Por otro lado Sergi es un tío con mucho humor, y buscamos en el arte cierta parodia. Y, por qué no, también coherencia, usando dibujos de un niño de la edad aproximada del niño protagonista; en este caso, dibujos de mi sobrino que me recordaban mucho a dibujos de Basquiat y algún otro artista expresionista, por poner algún ejemplo.

P Pensando en Dimas, un cómic que no ahorra ningún detalle duro o escabroso, cuando un autor ha de ilustrar un acto violento o abyecto, ¿cómo se decide qué mostrar o no? ¿Hay autocensura?
R Por suerte, la editorial Astiberri casi nunca nos censuró nada; y Andreu es tan detallista en la acción que te deja claro qué hay que mostrar y qué no en cada momento, cosa que facilita mucho la ejecución del dibujo. Por otro lado, conoce las líneas que se han de cruzar y las que no. En La ola perfecta lo pude pasar peor en este caso porque Ramón cruzaba líneas a cada página, usando el tema del terrorismo y la corrupción. Siempre me ha gustado trabajar con diferentes guionistas y creo que he aprendido mucho siempre leyendo sus guiones.

P Vivimos en una época susceptible. ¿Peligra la libertad de expresión?
R Creo que ya estamos perdidos. Las redes sociales se han convertido en una trampa mortal. El exceso de información adulterada, sumada a nuestra ignorancia para digerirla, ha acabado con esa libertad. La información oficial, cada vez más subjetiva, ha abierto la puerta a muchas más subjetividades igual de poco fiables, lo que fomenta el individualismo en un mundo cada vez más globalizado.

P El camino del narrador de un cómic a la imagen final es complejo. ¿Cómo se lleva con sus guionistas?
R Creo que mi caso es atípicoporque he trabajado con pocos guionistas (rigurosos) de cómic. Muchos venían de la literatura y cedían casi todas las decisiones de la imagen. He intentado llevarme bien con cada guionista con el que he trabajado, y he aprendido de todos, y he intentado respetarlos a todos. Y, por suerte, casi todos han entendido que la imagen que les proporciono es la idónea (o eso espero). Y también me he encontrado guionistas con ideas muy claras de lo que quieren y me lo han transmitido, cosa que siempre he agradecido. Creo que se ha de encontrar un equilibrio entre las dos partes, para que todo vaya en beneficio de la historia, para que un cómic no termine pareciendo una película de Transformers.

P ¿En qué proyectos anda actualmente?
R Acabo de entregar mi primer álbum en Francia, que publicará en octubre Glénat Editions, y estoy trabajando en un segundo que publicará Delcourt. Ambos proyectos muy diferentes pero a la vez muy interesantes, donde se mezclan realidad y ficción de una forma curiosa. Otro trabajo en el que estoy metido es con un museo de Barcelona, repitiendo colaboración con Jorge Carrión.

P ¿Conocía Cartagena Negra? ¿Qué espera de su estancia en la ciudad portuaria?
R No conocía el festival ni la ciudad, pero tengo muchas ganas de disfrutar ambas. Otros festivales sobre género negro en los que he estado son geniales, o sea que confío que este lo será también.

P Para terminar, qué consejo le daría a alguien que empieza y quiere abrirse un camino en el mundo de la ilustración, el cómic...
R Retomando los tópicos, le diría a todo aquel que se acerque a este mundo con una intención profesional que huya, que huya todo lo rápido que pueda. Pero esto es una carrera vocacional, no se puede aconsejar eso. Solo recomiendo mirar a tu alrededor, aprender de todo lo que se hace ahora y de todos aquellos autores o artistas que te gusten, aprende de lo que se puede incorporar a tu trabajo y de lo que tienes que descartar. Y, sobre todo, disfrutar cometiendo errores (se aprende más rápido). Siempre intentar crecer artísticamente en técnica y conceptos. 

RAFA MELERO EN EL DIARIO LA OPINIÓN

Rafa Melero: "En los Mossos están encantados de tener escritores de novela negra"

"Las armas y los métodos son lo de menos. Lo importante es que le lector crea en ellos y le dejen huella"

05.09.2017 | 04:00
Rafa Melero, escritor y funcionario del cuerpo de Policía de Cataluña. 
Con motivo del ciclo Cartagena Negra, que tendrá lugar en la ciudad portuaria entre el 5 y el 9 de septiembre, LA OPINIÓN publica un cuestionario con los autores participantes.
P ¿Qué es para usted una buena novela negra?
R Para mí, y cada uno tiene una opinión muy respetable, es la novela policial, la de bajos fondos o cualquiera que trate de esa parte de la sociedad que tiene cosas oscuras y sucias que ocultar. Que tenga una mirada propia y que entretenga.

P ¿Cuáles serían sus personajes y autores negros favoritos?
R No tengo un personaje favorito, pero puestos a poner a algunos, Marlowe y Bevilacqua serían mis preferidos. Naturalmente también sus autores, Chandler y Silva.

P ¿Se ha sentido atraído por este género desde siempre?
R Lo cierto es que no. Me gustaba, pero desde pequeño siempre he preferido la ciencia ficción o las históricas.

P ¿Qué opina de la expansión que vive en España este tipo de literatura?
R Creo que cualquier expansión literaria sea del género que sea ha de ser bien recibida.

P ¿Y qué le ha traído a participar en estas jornadas? ¿Qué espera de Cartagena Negra?
R Me gustó el programa del año anterior y cuando Antonio Parra me llamó no lo dudé. Además posteriormente mi novela fue escogida para optar al premio de novela del año. Me gusta el contacto con los lectores y nunca he estado en Cartagena, por lo que espero pasarlo bien y conocer buena gente.

P ¿Qué ha supuesto para usted la concesión del I Premio de Novela Cartagena Negra?
R Una alegría inmensa y un honor, por supuesto. Estoy muy contento porque se premia la novela por méritos propios y además es el primero que otorga el Festival. Por eso estoy doblemente feliz y con muchas ganas de conocer Cartagena, a los organizadores del Festival y a los lectores que se acerquen al certamen.

P A su juicio, ¿qué méritos atesora la novela Ful para hacerse merecedora de este premio?
R Eso quizás lo contestaría mejor el jurado del premio, pero lo que intenté fue dar voz a esa gente que no tiene oportunidades en la vida y que siempre acaba escogiendo mal. A nivel narrativo, entrelacé los capítulos para poder combinar la voz en primera y tercera persona y que así no perdiera ritmo. Y por último, algo que intento en todas mis novelas, que son esos giros en la historia que sorprendan al lector, pero eso sí, sin engaños, ni trucos. Puede que esos sean mis puntos fuertes.

P ¿Cuáles son sus armas y métodos preferidos a la hora de matar?
R Las armas y métodos son lo de menos. Lo importante es que el lector crea en ellos y le dejen huella. Pero eso tiene el peligro del morbo mal entendido. Y en ese camino no me encontrarán. Hay autores que se nota a la legua que no han visto un cadáver en su vida y que además se han documentado poco. Entonces lo compensan con escenarios dantescos y poco creíbles, incluso para la realidad de hoy en día.

P Elija algún personaje real para quitar de en medio y justifique el crimen, claro.
R Uf. No me tiente?

P ¿Qué tiene Cataluña que la hace tan atractiva como escenario negro, y Girona?
R Creo que la universalidad de Barcelona y la herencia literaria de los grandes del género que apostaron por ella hace muchos años. Luego los escenarios se expanden como gotas de aceite. Girona es una zona excepcional y preciosa.

P ¿Qué tal se compatibiliza la escritura y el oficio policial?
R Pues muy bien. En los Mossos están encantados de tener autores de novela negra, pero también tenemos que hacen de otros tipos. Somos unos cuantos. No se imagina lo que veo a diario y que a veces después tiene un reflejo en mis novelas.

P ¿Tienen más fuerza las novelas negras cuando los protagonistas están al otro lado de la ley?
R Creo que la fuerza se la da el autor. Hay policiales increíbles y también los hay con el delincuente de protagonista. Quizá es más fácil que el lector se identifique con los investigadores, pero si logras que el lector empatice con el malo, tienes mucho ganado aunque no es fácil. Así nació Ful.

P ¿Quién es Xavi Masip y qué le hace tan especial como para protagonizar una serie negra?
R Pues tiene la simple visión de la realidad en la investigación de los homicidios. Masip es un personaje nacido de mis veinte años como investigador. Naturalmente tiene un lado oscuro muy literario, pero investiga los delitos con su grupo de compañeros tal y como se hace en la vida real.

P Ofrézcale algún consejo al lector de novela negra.
R Que busque novelas con un buen mensaje y sobre todo que se lo hagan pasar bien. Esto no deja de ser un entretenimiento.

domingo, 3 de septiembre de 2017

MARÍA JOSÉ MORENO EN EL DIARIO LA OPINIÓN

María José Moreno: "El origen del mal está en el poder de tener la vida física o psíquica de otro en tus manos"

"Los lectores son nuestra mejor bandera, serán ellos los que con el boca-oreja promocionarán nuestra obra"

03.09.2017 | 04:00
La escritora María José Moreno. Alberto Jordán.
¿Qué es para usted una buena novela negra?
Para mí, una buena novela negra, como cualquier novela de otro género, debe de tener una trama bastante trabajada, unos personajes bien trazados en todos sus aspectos, un inicio que enganche, varios giros que me dejen con la boca abierta y un final, a ser posible, sorpresivo. Y sobre todo, que al cerrarla, esté durante varios días pensando en ella, y con envidia de no haberla escrito yo.
¿Cuáles serían sus personajes y autores negros favoritos?
Esta pregunta siempre me resulta muy arriesgada. Si nombro solo a autores extranjeros puede que los de casa piensen que no los valoro y si opto por nombrar solo a los de casa, alguno se molestará, porque no lo he incluido. Así que me voy a inclinar por dos clásicos: Pepe Carvalho, de Manuel Vázquez Montalbán y, por supuesto, uno que me atrapó, el detective anónimo expulsado del manicomio, metido a peluquero, que protagonizó El misterio de la cripta embrujada de Eduardo Mendoza.
¿Se ha sentido atraída por este género desde siempre?
Desde siempre este género ha sido mi preferido para leer y aunque he probado otros géneros, la mayor parte de mi obra, Trilogía del Mal, puede ser incluida en él.
¿Qué opina de la expansión que vive en España este tipo de literatura?
Me parece genial que se expanda cualquier género literario porque eso significa que se lee más. Respecto al género negro, creo que han influido mucho en esta difusión las múltiples Semanas Negras que se suceden por todo el territorio español. Desde la primitiva Semana Negra de Gijón, que se estrenó en 1988, hasta la actualidad, se han dado pasos de gigante en este sentido, con la intención de dar a conocer este género negro, ampliado también al cine, el teatro, la gastronomía, la fotografía, la pintura? Y, buena prueba de ello es Cartagena Negra, que este año cumple su tercera edición.
¿Y qué le ha traído a participar en estas jornadas, qué espera de Cartagena Negra?
Participar en esta y en otras Semanas Negras me permite contactar con amigos escritores, poner en común diversos temas de interés y, lo mejor, el contacto directo con los lectores. Aunque ahora con las redes sociales podemos tener una relación bastante fluida con los lectores, en estas jornadas puedes tener una relación personal. Los saludas, hablas con ellos y te enriqueces con sus comentarios. Los lectores son nuestra mejor bandera porque cuando nos lean, si es que la novela les gusta, serán ellos los que con el boca-oreja promocionarán nuestra obra.
¿Cuáles son sus armas y métodos preferidos a la hora de matar?
Yo matar he matado poco o nada hasta ahora. Las novelas que componen la Trilogía del Mal no están centradas en la aparición de un cadáver y en quién lo hizo, sino en por qué se cometen determinados actos. Lo que late en ellas es la manera en que algún trauma de la infancia marca a las personas y los impactos que tiene a la hora de desarrollar su empatía y el modo en que pueden llegar a pervertir las relaciones humanas. No se centran en el procedimiento policial, y el daño se perpetra por la manipulación y el engaño emocional, a menudo ejecutados por aquellas personas cercanas a la protagonista. La escritora y psicóloga, Luana Lewis, autora entre otras de Forget me not y Don't Stand So Close, dice que este tipo de novelas debían ser encuadradas bajo la etiqueta de «emotional mystery». Y la verdad es que a mí también es un nombre que me subyuga.
Elija algún personaje real para quitar de en medio y justifique el crimen, claro.
¿Uno solo? Es difícil escoger con tantos malvados que nos rodean. Si hay algo que no soporto son los pederastas. Causar un daño tan inmenso y de por vida a unos seres inocentes, para mí es imperdonable.
Trilogía del mal, ¿tan arraigado está el mal entre nosotros?
El mal siempre ha estado conviviendo con nosotros puesto que el mal entró el mundo con el hombre. Surgió en el instante en que un hombre quiso dominar a otro. El origen del mal está en el poder de tener la vida física o psíquica de otro en sus manos. Mi interés en la trilogía era tratar ese mal que nos rodea, con el que vivimos a diario, que nos afecta o nos puede afectar en algún momento de nuestra vida y que con frecuencia no reconocemos porque partimos de la base de que todo el mundo es bueno. Y eso no es cierto. De ahí que tratara temas con los que convivimos a diario como el maltrato psicológico en La caricia de Tánatos; los abusos sexuales en la infancia en El poder de la Sombra y algo que cada día sobresale más y ante lo que tenemos que estar muy atentos, el ciberacoso o acoso sexual por la red en La fuerza de Eros.
¿Por qué eligió a una psicoterapeuta como Mercedes Lozano para protagonizar esta serie de novelas?
Con frecuencia me preguntan qué hay de mí en el personaje de Mercedes Lozano. Siempre respondo que no hay nada en lo personal pero si? mucho en cuanto a lo profesional. A ambas nos apasiona el estudio de la mente humana, del cómo de determinados comportamientos y de la influencia que pueden tener en las vidas de las personas. Es en ese aspecto „en el profesional„ en el que Mercedes se constituye en mi a?lter ego, pues es verdad que en algunos momentos la utilizo para expresar mis propias ideas sobre algún tema concreto. Creo que la posibilidad de hacer todo esto es lo que me motivó a escogerla como protagonista de mis novelas. Además, juego con todo esto en mi última novela, La fuerza de Eros, con un detalle que no te voy a desvelar pero que los lectores encontrarán en las últimas páginas.
¿Cuál de las tres entregas de la serie le ha dejado más satisfecha?
De las tres me siento satisfecha, pero es verdad que la que más trabajo me llevó desde el punto de vista psicológico para que la trama se ajustara fielmente a la realidad fue la segunda, El poder de la Sombra, en la que Mercedes Lozano solo tiene 15 días para averiguar qué esconde la mente amnésica de Rosa María Luque, que se enfrenta a una doble acusación por asesinato y se confiesa inocente aunque todas las pruebas están en su contra. Es un trepidante thriller psicológico con un final sorprendente.
¿Volveremos a ver nuevas entregas de Mercedes Lozano o la serie acabó con la trilogía?
Cuando presenté hace un año la última novela, La fuerza de Eros, me preguntaron lo mismo y dije tajante que Mercedes no volvería, que había pasado bastante intentando poner a raya al Mal y se merecía una vida tranquila. Hoy, después de un año, ya no estoy tan segura de ello. Solo el paso del tiempo dirá si Mercedes se meterá en un nuevo caso.
Ofrézcale algún consejo al lector de novela negra.
Le aconsejaría que leyera novela negra española, es de gran calidad.